«El talento no tiene género, pero las oportunidades sí.» Lo dice Raquel Graciano,
directora general adjunta de Personas y Cultura de Santander México, la empresa
que este año encabezó el ranking Súper Empresas para Mujeres 2026 en la
categoría de más de 3,000 personas empleadas.
Este título llamó mi atención, porque resume un fenómeno complejo que he
estudiado por mucho tiempo. No es que las mujeres no sean capaces o carezcan
de ambición, sino que –entre otras cosas– hay pocas empresas y organizaciones
que deciden generar las condiciones para que más de ellas alcancen su máximo
potencial económico.
Mientras en otros países el interés sobre la diversidad, equidad e inclusión va en
picada, en México los esfuerzos por construir organizaciones más inclusivas para
las mujeres siguen empujando hacia adelante. Prueba de ello es el ranking Súper
Empresas para Mujeres de Expansión, junto con TOP Companies. En la edición
2026 que acaba de salir, 295 quisieron ser evaluadas. Empresas de todos los
tamaños, desde medianas con poco más de 100 personas colaboradoras hasta
corporativos de casi 23,000.
La metodología de este ranking me gusta, porque entre los indicadores que se
miden están tanto los esfuerzos que hacen las compañías en sus políticas
corporativas, hasta la percepción de gerentes y directivas que trabajan ahí,
pasando por la representación de mujeres, tanto en la plantilla laboral total como
en puestos de mando medio y alto.
Estas métricas mandan un mensaje en sí, porque para construir organizaciones
diversas no basta solo con sumar mujeres a la nómina. También es necesario
generar las condiciones para que se queden, crezcan y puedan aprovechar su
talento al máximo. Contratar pareciera ser la parte fácil. Retener, desarrollar y
promover requiere una estrategia sustantiva de inclusión.
Por otro lado, los resultados contribuyen a romper con el mito de que la inclusión
es un lujo reservado para las empresas que tienen grandes presupuestos. Por
ejemplo, McDonald’s con más de 7,200 personas colaboradoras obtuvo 84.5
puntos en el pilar de percepción, mientras que HR Ratings sacó 88.9 con una
plantilla total de 127. Es cierto que algo de estos resultados estará ligado al sector
de cada empresa. No obstante, también reflejan que la voluntad se adapta a las
posibilidades de cada compañía, y que el tamaño no tiene por qué ser un freno
para abrir más oportunidades a las mujeres.
Si trabajas en una empresa, a esta altura de la columna puede ser que estés
pensando en lo bien que le va a caer a las empresas reconocidas toda la
publicidad que les llegará con este resultado. Y sí, probablemente así sea. Sin embargo, yo veo a esa publicidad como el megáfono de una estrategia capaz de
cerrar la brecha entre lo que la empresa puede ofrecer y lo que sus colaboradoras
necesitan. Como cualquier otro tema de sostenibilidad, no puede ser solo una
narrativa vacía, sino que requiere estar fundamentada en acciones e impactos
medibles, los cuales se pueden aprovechar cuando llegan oportunidades como la
convocatoria para participar en este ranking.
¡Felicidades a las Súper Empresas para Mujeres 2026! Ojalá se conviertan en la
inspiración que empuje a otras a considerar la inclusión como una ventaja
competitiva para su negocio.